¿Cómo es una primera consulta de acupuntura conmigo?

Todos los días recibo mensajes por motivos de consulta muy distintos. Lumbalgia, dolor de hombro, ansiedad, insomnio, entre muchos otros. Al responder puedo orientar sobre si el cuadro admite un abordaje desde mi enfoque y acercar la información completa del servicio.

Ese es el encuadre posible a través de un mensaje de texto. Lo que no corresponde es intentar establecer un diagnóstico por ese medio. Sin ver a la persona, sin revisar sus estudios cuando los hay y sin poder profundizar mediante preguntas y un examen físico, cualquier conclusión sería apenas una conjetura.

Hay, además, una razón de fondo. Diez personas pueden consultar por lumbalgia y presentar diez cuadros distintos. Cambian el tiempo de evolución, las características del dolor, los antecedentes personales y familiares, y las circunstancias en las cuales aparecen o se agravan los síntomas. En algunos casos hay un componente predominantemente muscular. En otros, el dolor se relaciona con determinadas cargas físicas, con el estrés o con muchas horas de trabajo sentado.

Esas diferencias orientan la evaluación y definen el tratamiento. Para conocerlas hace falta tiempo. Para eso está, justamente, la consulta inicial.

Las dos modalidades

La consulta inicial presencial dura hasta 90 minutos e incluye la primera sesión de tratamiento. Las sesiones de seguimiento en consultorio duran de 50 a 60 minutos y están destinadas a continuar el tratamiento, evaluar la evolución y realizar los ajustes necesarios.

También trabajo en modalidad online, con encuentros de hasta 60 minutos. Algunos pacientes la eligen como primer contacto antes de concurrir al consultorio, para conversar su situación con mayor detalle, ordenar la información disponible y definir si el cuadro es abordable desde mi enfoque.

Antes del turno

Quien reserva un turno recibe un dosier informativo. Ahí está detallado todo lo necesario para llegar preparado, y la preparación es sencilla. Leerlo antes de venir permite dedicar la sesión a comprender el motivo de consulta, evaluar el cuadro y empezar a trabajar.

El primer encuentro

La sesión comienza con la confección de una historia clínica completa. Profundizamos en el motivo de consulta, revisamos los estudios cuando corresponde y repasamos los antecedentes personales y familiares, la medicación habitual, los suplementos, el descanso y la digestión.

Sobre el dolor pregunto con detalle, porque cada persona lo cuenta a su manera. Hay quien habla de una quemazón, quien describe un dolor sordo que viene arrastrando hace meses y quien siente una puntada que aparece solo con un movimiento determinado. Esa forma de describir los síntomas aporta información sobre los mecanismos involucrados, y puede modificar el abordaje.

También hablamos del sueño, y no es una pregunta de rutina. Las alteraciones del sueño tienen una relación estrecha con la aparición y el agravamiento del dolor persistente, por lo cual forman parte de la evaluación aunque la consulta sea por otra región del cuerpo.

Luego realizo el examen físico, con la observación general, la palpación comparativa entre el lado sintomático y el opuesto y la evaluación de la movilidad. Cuando el cuadro es complejo y la condición clínica lo justifica, incorporo además la evaluación desde el enfoque de la medicina china, mediante la observación de la lengua y la palpación de ambos pulsos radiales. Esos procedimientos forman parte de cómo esa disciplina organiza la lectura de los órganos internos dentro de su propio marco teórico.

La historia clínica y el examen físico suelen ocupar alrededor de cuarenta minutos, y de ahí sale la hipótesis de trabajo con la que se define el esquema terapéutico.

El tratamiento

Con la evaluación realizada, el tratamiento comienza en esa misma sesión.

Las técnicas se seleccionan de acuerdo con lo observado y con las necesidades del caso. No se realizan técnicas a pedido. Que una persona llegue buscando una determinada herramienta terapéutica no significa que sea la más indicada para su situación.

Al finalizar la sesión envío un archivo con las pautas para sostener entre encuentros. El tratamiento es un trabajo compartido. La evolución también depende de lo que sucede entre sesión y sesión, ya que la actividad, el descanso y otros hábitos pueden favorecer o dificultar el proceso. Por eso es importante que la persona comprenda lo que estamos trabajando y lo que puede aportar desde su lugar.

El cierre de la consulta

Para ese momento el tratamiento ya comenzó. La persona se retira con una evaluación de su caso, un objetivo de trabajo y pautas para las semanas siguientes. Cuando corresponde, también con una indicación de derivación.

Si durante la evaluación aparecen signos o síntomas que requieren una valoración médica y la persona todavía no la realizó, sugiero la consulta con la especialidad correspondiente. A partir de allí el trabajo puede continuar en conjunto y de manera complementaria, cada profesional desde su campo.

Soy un convencido de que un tratamiento oportuno parte de una evaluación correcta, y de ahí la importancia de dedicar una sesión inicial completa a evaluar cada caso en detalle. Es lo que le da dirección a un proceso real de recuperación.

Referencias

  • Bennett MI, Attal N, Backonja MM, Baron R, Bouhassira D, Freynhagen R, Scholz J, Tölle TR, Wittchen HU, Jensen TS. Using screening tools to identify neuropathic pain. Pain 2007;127(3):199-203.

  • Finan PH, Goodin BR, Smith MT. The association of sleep and pain: an update and a path forward. The Journal of Pain 2013;14(12):1539-1552.

Lic. Marcos Forcillo

Kinesiólogo, M.N. 13.958 · Medicina Tradicional China y neurociencia del dolor

Me apasiona la biología humana y profundizar en distintos temas de salud. Eso me lleva a reflexionar, escribir y compartir lo que voy investigando.
Palermo, CABA.

Sigma Acupuntura® es una marca registrada. Todos los derechos reservados.

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