Acupuntura y fertilidad: un aliado en la búsqueda

Muchas mujeres llegan a la consulta en mitad de un tratamiento de fertilidad. Vienen de meses de estudios, controles y esperas, a veces de más de un intento, con un calendario que arma su equipo médico. La pregunta que traen suele ser la misma: si la acupuntura puede ayudarlas a quedar embarazadas.

Es una pregunta razonable, y la respuesta merece ser honesta.

Una etapa exigente

Buscar un embarazo con ayuda médica desgasta. Los tiempos los marca el tratamiento, los resultados tardan y entre una fase y la siguiente casi no queda margen para descansar.

Por eso, cuando evalúo a una paciente en esta situación, lo primero que aparece suelen ser hallazgos físicos, como contracturas que no ceden o tensión en la mandíbula. A eso se suma lo que ella misma relata: un sueño que se corta a mitad de la noche o un cansancio que la rutina no termina de explicar.

La exigencia de esta etapa no es solo física. La tensión que se sostiene en el tiempo, mental y emocional, se acompaña de un aumento del tono muscular, y cuerpo y mente la van acumulando, muchas veces sin que la persona lo note. Desde ahí empieza el trabajo.

No todas llegan con un tratamiento de reproducción asistida en curso. Algunas buscan quedar embarazadas de forma natural desde hace tiempo y quieren sumar otra mirada. La evaluación, en los dos casos, es la misma.

La mirada de la medicina china

La medicina china vincula la fertilidad con el riñón, que es el órgano que guarda el Jing (esencia). En ese marco, el Jing es la base constitucional de cada persona: lo que recibimos de nuestros padres y lo que sostiene el crecimiento, el desarrollo y la capacidad de concebir.

También ocupan un lugar central dos vasos extraordinarios que nacen en el útero y recorren el abdomen bajo. El vaso Penetrante (Chongmai), conocido como el mar de la sangre, se relaciona con la Xue y con el ciclo menstrual. El vaso Concepción (Renmai) se relaciona, como su nombre lo indica, con la concepción y el embarazo.

La Xue suele traducirse como sangre, aunque para la medicina china abarca más que la sangre en sentido fisiológico. Según ese marco, se forma en el bazo y se almacena en el hígado.

Es una forma de ordenar la evaluación que se suma a los estudios médicos, y de ella depende qué se trabaja con cada paciente.

Lo que se investigó hasta ahora

La respuesta a la pregunta del principio empieza por los estudios. Que una paciente en tratamiento de fertilidad consulte por acupuntura no es raro. En un centro de Boston, casi la mitad de las mujeres que hacían fecundación in vitro la incorporaron durante el ciclo.

Gran parte de ese interés empezó con un estudio alemán de 2002, que aplicó acupuntura antes y después de la transferencia embrionaria y encontró más embarazos en el grupo que la recibió. De ahí salió el protocolo que hoy se conoce con el nombre de su autor principal, Wolfgang Paulus.

Desde entonces el tema se siguió estudiando, con resultados que todavía se discuten.

Cómo lo abordo

La primera sesión empieza con la historia clínica. Pregunto por el ciclo menstrual, por cómo es el descanso nocturno, si hay tensión y si hace actividad física, y le pido que me cuente en qué etapa está su tratamiento de fertilidad. Después tomo el pulso y observo la lengua, dos métodos de evaluación propios de la medicina china.

Con esa información armo el tratamiento, que desde la medicina china apunta a favorecer las condiciones para la concepción. Combino algunos puntos de los protocolos más utilizados con otros que surgen del diagnóstico de cada paciente. Algunos se ubican en el abdomen bajo y otros en distintas regiones del cuerpo, elegidos por su relación con el riñón y la Xue.

Habitualmente trabajo con una sesión por semana hasta el test de embarazo. Si hay un tratamiento médico en curso, las sesiones se acomodan a las etapas que indica su médico.

Las sesiones también son un espacio para hablar de actividad física, descanso y herramientas para regular el estrés, como la meditación. Lo que más me comentan las pacientes es que, con la acupuntura, llevan adelante esta etapa con más tranquilidad, con menos tensión en el cuerpo y con un mejor descanso.

Durante el embarazo

Seguir con acupuntura después de un test positivo es opcional, y es algo que vamos conversando con cada paciente. Si decide continuar, el esquema cambia: se eligen otros puntos, y hay algunos que durante la gestación no se usan.

También hay mujeres que llegan ya embarazadas, por contracturas, dolor o náuseas. En esos casos, la evaluación y el esquema terapéutico siguen la misma lógica, ajustados siempre a la etapa que están viviendo.

Lo que suma la acupuntura

La búsqueda de un embarazo es una etapa exigente y delicada. En este escenario, la acupuntura surge como un tratamiento complementario de gran ayuda.

En mi experiencia, permite atravesar este período con menor tensión física y emocional, además de contribuir a un mejor descanso. Todos ellos son aspectos que forman parte de las condiciones favorables que el tratamiento busca propiciar para lograr la concepción.

Referencias

  • Domar AD, Conboy L, Denardo-Roney J, Rooney KL. Lifestyle behaviors in women undergoing in vitro fertilization: a prospective study. Fertility and Sterility. 2012;97(3):697-701.e1.

  • Paulus WE, Zhang M, Strehler E, El-Danasouri I, Sterzik K. Influence of acupuncture on the pregnancy rate in patients who undergo assisted reproduction therapy. Fertility and Sterility. 2002;77(4):721-724.

  • Maciocia G. Obstetrics and Gynecology in Chinese Medicine. 2.ª ed. Churchill Livingstone; 2011.

Lic. Marcos Forcillo

Kinesiólogo, M.N. 13.958 · Medicina Tradicional China y neurociencia del dolor

Me apasiona la biología humana y profundizar en distintos temas de salud. Eso me lleva a reflexionar, escribir y compartir lo que voy investigando.
Palermo, CABA.

Sigma Acupuntura® es una marca registrada. Todos los derechos reservados.

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